Posts publicados en Enero, 2010

Uno de los socios más veteranos de Olympia SPA, Daniel Panach

26 de Enero 2010

Sr. Panach en OlympiaCuéntanos algo sobre ti.

Me llamo Daniel Panach, tengo 83 años. Mi vida laboral ha sido muy activa, desde la agricultura, pasando por la crianza de cerdos y pollos, la comercialización de azúcar, puesto en el mercado… Hasta la creación de un lavadero de xufas, que actualmente regentan mis hijos.

Si tuviera que definirse, ¿qué palabras utilizaría?

Soy un hombre con mucha suerte y mucha salud que tiene como pareja a la mejor mujer del mundo.

¿Cuánto tiempo lleva usted de socio en Olympia?

17 años.

¿Qué le impulsó a hacerse socio de Olympia?

A los 65 años empecé a no poder andar. Por aquel entonces pesaba 95Kg. El médico me recomendó que hiciera ejercicio para evitar cualquier tipo de medicación. Me hice un pequeño gimnasio en casa pero al tiempo terminé aburriéndome y decidí venir a Olympia donde, por suerte, conocía al propietario, Tomas Megías. De no haber sido así, no sé si me hubiera atrevido a hacerme socio porque tenia vergüenza, pues todo era gente joven y yo el único “viejo”, no como ahora. Ahora peso 10 o 12 Kg. menos y tengo unas ganas de vivir.

¿Qué te trae mejores recuerdos de tu paso por Olympia?

En Olympia he hecho muy buenos amigos con los que a menudo he compartido muy buenos momentos en mi tienda, de paella, de “torrà”… ¡He ido hasta de despedida de soltero y de boda! Hoy en día todavía salimos de fiesta. Con ellos me considero un CHAVAL DE 83 AÑOS.

¿Cuánto tiempo dedica usted al gimnasio?

Alrededor de 3h, de lunes a viernes. Llego a Olympia sobre las 11:00 y me voy a las 14:00h. Primero hago todos mis ejercicios en la sala fitness y después me relajo en el circuito termal. Además, los sábados y los domingos, voy a bailar con mi mujer; ahora con los jubilados, pero anteriormente en muchas salas de Valencia. Mi vida ha tenido baile y trabajo; esas han sido mis dos grandes distracciones.

En una palabra, ¿cómo definirías Olympia?

Olympia es lo más grande. Gracias a Olympia estoy como estoy. Y las empleadas me tratan con un cariño… que eso es lo más grande; es lo que me hace mantenerme en la juventud que estoy disfrutando, repito, gracias a Olympia.

¿Utilizas Internet? O te gustaría utilizarlo.

No, no utilizo Internet. Ni tengo móvil, porque veo a toda la gente mayor que bien no lo oye, o bien no saben hacer nada. Y yo digo: ¡Para eso!

Por lo que se observa se conserva usted muy bien, ¿cuál es su secreto?

He dejado de ser un hombre de negocios y me he dedicado a ser lo que tenemos que ser al final, y es ser niños. Siempre se ha dicho que las personas mayores son como niños. Tengo los problemas naturales de la edad, pero gracias al sacrificio diario, que para mi es una distracción, estoy como estoy.

De todas las crisis que ha conocido, ¿cuál considera la más aguda?

Yo he conocido el hambre, ¿sabes? ¿La más aguda? La actual. Yo te diré porqué: Al salir de las anteriores crisis, enseguida subíamos un escaloncito en nuestro nivel de vida, en el bienestar general, pero ahora… Como estamos en un nivel tan alto de bienestar, será muy difícil subir algún escalón; es más, bajaremos más de uno.

Desde la ventana de su experiencia, ¿dónde busca la belleza en las mujeres?

En la naturalidad, la sinceridad y en la educación.

¿Hay algo más que le gustaría que dijera sobre usted?

Sí. Aconsejo a la gente mayor a que se comprometa a hacer algo. En este momento en el que estoy haciendo la entrevista hace un frió que pela en la calle, y aquí estoy, no hay que quedarse en casa. Hay que ser valiente porque la vida es para los valientes, los cobardes no consiguen nada. No te creas nunca ni joven ni viejo.

Y hasta aquí mi entrevista a Daniel Panach: Un hombre valiente

¿HA VUELTO MICHAEL LAUDRUP?

15 de Enero 2010

SquashGrandísimo jugón dónde los haya, ¿verdad?. A mi me pilló muy joven y poco o nada pude disfrutar de esos pases en profundidad mirando a qué se yo dónde. Era increíble ver la habilidad y concentración que tenía para poner los ojos en cuenca y la pelota dirección “Sebastopol”. No les voy a mentir y tampoco alegrar con la vuelta de este “ GRAN DANÉS”, pero déjenme ilusionarles con otros maestros de la misma envergadura.

Dice mi abuela, para mi una gran filósofa: “ Javier, hijo mío, la casa nunca se empieza por el tejado”. Pues bien, lo siento abuela, pero esta vez creo que es mejor empezar por arriba y poco a poco ir bajando.

Allá voy….

Estoy en una habitación de un hostal de mala muerte en un pueblo cerca de Marsella, Nimes. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, tengo en la habitación a dos futuras promesas del squash mundial, tengo tantas cosas que aprender, tantas preguntas que hacer… pero ahora es el momento de deleitarles con la magia que hace un año me sedujo y me enamoró:

Probablemente a muchos les suene a chino mandarín esto del squash. Les pondré en situación pero de una forma algo diferente. Primero daremos unas pinceladas objetivas de lo que es el squash. Un cuadrado cerrado de 9,75 m de largo por 6,40 m de ancho. Con 3 paredes ( 2 laterales, 1 frontal) y un rebote de cristal. Una raqueta que parece un cazamariposas, y una pelota que no tiene mucha pinta de andar muy rápido. Probablemente esta es la visión de alguien que no haya jugado a este deporte. Yo hace cosa de un año pensaba así. Un buen día un gran amigo me dijo, ¿Porqué no pruebas esto del squash?. A día de hoy le digo… Gracias Javi por engancharme a esta droga.

Pasión, fuerza, entrega, superación, sufrimiento, velocidad, espectacularidad… y probablemente me dejo una larga lista de cualidades de este magnífico deporte. Esto es el squash.

¿Alguien sabía que en olympia contamos con las 5 mejores de toda valencia?. ¿Alguien sabía que ligas squash valencia, utiliza nuestras pistas como sede de la liga de valencia de squash?¿Alguien sabe que de vez en cuando la FSCV organiza torneos en nuestras pistas?.

Este pasado fin de semana estuvimos en Nimes, Francia, en un torneo satélite de la PSA. Algunos estarán pensando… con el tiempo que hizo no lo debieron pasar muy bien. Pues están en lo cierto, la llegada fue toda un incógnita hasta que tras 10 horas de viaje ( casi el doble que la vuelta) conseguimos llegar. Pero mereció la pena.

Comienza el torneo y algo se respira bonito en el ambiente: ilusión, fuerza, nervios, competitividad..

Y aquí va, nuestro Michael Laudrup entra en pista. Todos los jugadores enseñan unos golpes increíbles, una técnica depuradísima, un físico portentoso, un saber estar en la pista digno de auténticos profesionales, pero hay alguien que tiene algo más. Si tenéis el placer de poder disfrutar de él en un buen partido, lo apreciaréis enseguida. DISFRUTA de su trabajo, le encanta estar en la pista, está en su elemento. Empieza el partido y empieza la magia. Hubo una jugada que me marco especialmente y que da título a este pequeño y sentido homenaje. Tras un rallie muy intenso y de gran velocidad, el jugador español juega una cruzada casi perfecta, el inglés se retuerce sobre sí mismo y consigue jugar un boast. Nuestro “Michael made in Spain” arranca cual gacela y entra de drive con todo el tiempo del mundo, pero justo dos segundos antes de golpear a la bola, gira la cabeza al lado contrario escondiendo su brazo de manera que el destino de la bola es una incógnita. En ese momento yo pienso ¿Está loco?. El inglés titubea y PUM, un golpe seco y certero conduce la bola con una velocidad endiablada dibujando una paralela perfecto. ¿Y el inglés?, pues creo que sigue buscando su cadera en la T.

Lleno de orgullo, giro mi cabeza y le digo a un chico francés del club, ¿Do you know Michael Laudrup?, Is here, in Nimes. Y ambos echamos a reír.

Si quieren disfrutar de un deporte realmente intenso, llego de deportividad y carente de cualquier minuto de aburrimiento, les recomiendo una buena partida de squash.

Fco. Javier Guerrero López

Visión de la Directora del SPA

04 de Enero 2010

Balnerario 2Érase una vez, hace muchos años, exactamente en febrero de 1995 pise por primera vez Olympia. Tenía una entrevista con el Sr. Megias, recuerdo que me impacto la entrada a una cafetería con vistas a una preciosa piscina, no me podía imaginar que cruzando esta cafetería se encontraba la recepción, donde en breve estaría trabajando y formando parte del equipo Olympia.

Recuerdo con mucho cariño mis primeras vivencias en Olympia, mi aprendizaje del trabajo en equipo, compañerismo, buen ambiente laboral con el resto de departamentos, todo era bueno, me encantaba trabajar en Olympia, era un trabajo muy activo y muy gratificante a nivel de clientes. Solo por poner algo negativo, podría decir que lo que menos nos gustaba era atender el servicio de booling del que disponía la instalación.

La recepción era el centro neurálgico de la instalación, allí se vendía y se sabía todo:

  • Cuotas de gimnasio, artes marciales, cursillos de piscina, baño libre, pistas de squash, cursos de tenis, pistas de básquet y futbito, bádminton, zona de relax, solarium, boutique de ropa y artículos para el deporte…..
  • La hosteleria era el otro fuerte de OLYMPIA no había día que no viniese gente a informarse de los salones para realizar celebraciones, ni fin de semana que no tuviésemos cientos de personas en bodas, bautizos, comuniones…….y que decir de los eventos de Noche Vieja donde vendíamos mas de 1000 entradas.

Quitar la bolera y poner en este espacio una piscina pequeña para natación infantil, fue el principio de una serie de cambios que se iban a producir muy rápidamente, creo recordar que por el año 1999, se empezó a construir un hotel de cuatro estrellas, un spa, se cambiaba la ubicación del deportivo, de la recepción, de los vestuarios de señoras, de la cafetería….

Fueron tantos cambios a la vez, que era difícil saber exactamente donde estaríamos ubicadas de un día para otro, ya que cabe destacar que todo el proceso de obras se realizo sin cerrar ni un solo día y sin dejar de dar servicio a los que ya entonces eran nuestros socios y clientes.

Fue un cambio grande el estar trabajando con un equipo no superior a 40 compañeros y de repente ser mas del triple, las cosas habían cambiado y requería que todos hiciésemos este esfuerzo de cambio para conseguir los resultados esperados.

Mi percepción a fecha de hoy es que sigo perteneciendo a un gran centro, del que me siento muy orgullosa, con unos jefes ejemplares en todo y unos compañeros cercanos, amigables y sobre todo muy profesionales, todo esto es lo que hace que OLYMPIA tenga ese encanto indefinible.

De ahí que mi futuro inmediato no lo concibo sin esta gran familia que es Olympia.

Adela González

Directora Olympia SPA